Hola a todas. Hoy vengo con una entrada muy snail, tanto que he tardado varios meses en publicarla, jajaja. Os traigo un pequeño detalle que le mandé a la super-requeteguay-apañáycariñosa Sonia
Washiscrapadicta. Seguro que todas la conocéis y seguro que estáis de acuerdo conmigo en todos los títulos que le he puesto por delante.
Sí, lo reconozco, su cumpleaños fue en febrero y me he demorado un poco en escribir (Sonia, es tu momento de vengarte por la caña que te di con tu publicación del regalo de Scrap con R). En otra vida debí ser mezcla de caracol y perezoso, y aún me quedan secuelas. Bueno, al grano, el regalito. La verdad es que tenía muchas ganas de felicitar a Sonia, es tan cariñosa y apañada que, aunque llegara tarde, quería formar parte de su fiesta. Así que pensé en hacerle una tarjeta en la que debía incluir obligatoriamente algo de washi tape, que es una de sus señas de identidad (y de sus vicios). Pero me apetecía incluirle algún detallito y no tenía mucho tiempo, por lo que tuve que conformarme con lo que había en mi ciudad. Encontré unos sellitos muy graciosos que me gustaron, y su grosor determinó el grosor de la felicitación. Así que lo que iba a ser una tarjetita con algunos detalles scraperos terminó siendo una "minicajonera".
Si la miráis de frente es una tarjeta de felicitación en la que usé sellos digitales (cesta con huevos) y sellos acrílicos de distintas marcas, todos coloreados con Spectrum Noir. Me hacía gracia poner junto a la cestita de huevos unos pajarillos que parece que acaban de romper el cascarón pero que ya saben felicitar. La felicitación la troquelé con un troquel de La Pareja Creativa en una cartulina forrada con washi tape a juego con la cartulina que utilicé. También puse unos detallitos washitaperos alrededor de la escena. Bueno, creo que quedó simpática.
Si ponemos de canto la caja podréis ver como tenía razón cuando os decía que era una minicajonera con cajones diseñados para esconder algunos regalitos scraperos y con tiradores de washitape. Todo muy combinado y a juego.
En uno de los cajones, semioculta por una tapadera, chuches y una carta, coloqué una libreta ligeramente alterada y en la que incluí un poquito de journaling en el título, ya que esta libreta está destinada a que Sonia apunte algunas de sus grandes ideas.
Y poco más puedo contaros. Lo pasé genial haciéndola, tomando medidas y diseñando huecos y cajones, y siempre poniéndole mucha ilusión para que su destinataria recibiera su regalito.